jueves, 1 de marzo de 2012

PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS

ALGO FALLA
Esta mañana durante el recreo, Paula me contaba cómo en su casa se vendía “coca y caballo”. Paula tiene cinco años. Cinco.
Cada día con más frecuencia, los colegios se convierten en campos de refugiados donde niños y niñas se resguardan, por unas horas, de la insensatez de sus familias.


6 comentarios:

  1. Esto es lo que yo llamo una micro reflexión y además fruto de tu experiencia real ;)

    Gracias Carmen, perdona la tardanza en visitarte

    Besicos

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  2. Hola Reina!
    Qué alegría tenerte aquí!No hay nada que perdonar.
    Ya conocías esta reflexión mía pero no quería dejar de plasmarla ahora en este rincón para tratar de ir llamando la atención sobre este tipo de atrocidades que, por desgracia, tenemos en nuestro día a día tan presentes. ojalá con estos microrrelatos indignados podamos ir transformando realidades.
    Besos, Ro!

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  3. Gracias por participar.

    Una situación tan desesperante como real la que nos muestras, y lo peor, como dices, es que cada vez es más frecuente.

    Te esperamos el 5 de abril en la segunda jornada.

    Nos vemos en la alambrada.

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  4. Nos veremos el 5 ahí, en la alambrada.
    Gracias a ti, Miguel, por la iniciativa.
    Besos,

    Carmen.

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  5. Me gusta esta indignación parcial. Son muchos años aparcando los niños en el corral de la escuela mientras los padres trabajaban para pagar pisos que van a perder.

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  6. Y a mí me gusta muchísimo esta reflexión que acabas de teclear sobre mi micro. Muy acertadas tus palabras, por desgracia.
    Gracias de nuevo ;)

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