viernes, 30 de noviembre de 2012











Buenas tardes-noches:

      Fuera hace un frío húmedo de lo más desagradable, pero aquí dentro tengo la calefacción encendida, a mi gata sobre el regazo mientras tecleo y muchas ganas de poner por escrito el inicio de un relato que mi cabeza lleva tiempo dibujando. Así que aquí os lo voy a dejar. Pero es sólo el comienzo, como un pequeño aperitivo. Yo seguiré escribiendo el resto, leyéndoselo a los que tengo por aquí, más a mano, pero sin colgarlo completo en el blog, salvo que alguien necesite saber más, o simplemente sienta curiosidad por conocer el resto, o lo que sea. Entonces, en ese caso, dejaré prendido en mi lareira el resto de la historia. Ya me contaréis.

    Disfrutad del fin de semana: no dejéis de abrazar a los que tenéis cerca; aunque no lo digan, la mayor parte de las veces, los que no lo piden, son a los que más falta les hace.






Testimonio




    No tiene más que cerrar los ojos y revive cada momento y casi cada minuto  de toda aquella tarde y de toda aquella conversación.  Es sencillo: deja que los párpados  se cierren lentamente y entonces sucede: puede verse:  tumbada. Descalza. Leyendo. En el sofá. El también se ha descalzado,  por eso no le ha oído llegar. Para cuando se da cuenta, tiene su sonrisa –la de él- asomada por encima del libro. Qué harás aquí tan solita – le susurra él mientras posa un beso sobre sus labios. Su boca sabe a cerveza. Y fría. A ella le parece toda una delicia con el calor que hace.  Ten, Laura –dice él antes de que ella diga nada.- Quiero que leas algo-añade-. No es uno de los ejercicios de redacción de mis alumnos; es un texto mío, que escribí hace tiempo. Pero no es un relato exactamente; lo cierto es que tampoco sé cómo definirlo; pero es un texto especial para mí y me gustaría saber tu opinión. No hace falta que lo analices  desde el punto de vista  formal como te he pedido otras veces, ni nada de eso, -añade- Esta vez no: sólo quiero que me digas qué sientes al leerlo y qué emociones despierta en ti.  Me gustaría que lo hicieses ahora mismo –añade mientras le saca con suavidad el libro de entre las manos. Yo esperaré  en la terraza  a que acabes-insiste mientras le deja el papel doblado sobre el pecho-  y se escurre antes de que ella pueda abrazarlo. Tiene que ser ahora –vuelve a insistir con una sonrisa a medio dibujar, algo melancólica, mientras se encamina hacia el ventanal de la terraza.

     Ella se entretiene mirándolo: le encanta ese vaquero desgastado que se pone para estar en casa. 
    Él se apoya en la barandilla y con la misma calma que observa el cielo recortado de Madrid,  enciende un cigarrillo y espera.



8 comentarios:

  1. Jopé, si no pensabas colgarlo entero... tendrías que haber dado alguna otra pista sobre el contenido :-(
    Sigue escribiendo Carmelilla, mil besos

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    1. Rocío,cariño: es un texto que estoy terminando para el curso de Isa Cañelles; y como no está todavía :P pues quería colgar el inicio para ver si enganchaba... perdón, sois un poco mis ratoncitos de laboratorio, pero es el riesgo que corréis entrando en la cueva de una meiga gallega ;D
      No te preocupes, prometo colgarlo entero en cuanto lo tenga.
      Un besazo enorme!

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  2. Desde luego, no me imaginaba tener a alguien tan cerca, con esta capacidad para generar interés por seguir leyendo este texto. Espero con ansiedad las siguientes lineas, que podían ser de una futura novela... Por favor!!!! SQM.

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    1. ;DDD Me encanta que me digas eso!! pues ya tengo mérito con lograr que te enganchases!!!
      Gracias, SQM, tú siempre tan cerca,
      muacs!!

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  3. So curious I had to come up with this what´s next guess, hope you dont mind:

    Subconsciously, Laura tried to fix her mussed-up hair as when a neighbour was about to appear. Her glasses well placed, she started to read the special one, his piece of writing now between her hands:

    “One jolly morning, sunny even, after another perfect night at home, having everything weekend magazines claim infallible (family, warmth, stability, security, yearly travels, regular sex and/or occasionally wild sex), on her way back from dropping the children at school, all of a sudden, out of the blue, three simple words started to pound in her heart and mind: out-of-respect.

    Out of respect, she had children. Out of respect, she had married. Out of respect, she had loved. She wanted someone who would love her differently, naturally, badly, that is, out-of-respectlessly, and whom she could treat the same way.

    They would sit before each other shackled to what social happiness was thought to be thinking they are better off that way (people must marry to elevate themselves a little). What and how much had she lost by trying to do only what was expected of her instead of what she herself had wished to do? A senseless waste?

    At times, she longed for a challenge to her wit. To have her ambitions aroused once again hoping to become herself and thus benefit others. However, she also thought misery is like some dowdy clothes once bought. Maybe it is better to get used to them a little than to knock yourself out beating them all your life. Since obviously, it may happen again.”

    Sw

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    1. Perdona que no te responda en inglés,no estoy a la altura, ains! ya me gustaría, ya...
      Tienes todo el permiso -por lo menos el mío- para tratar de orientar la historia como creas que puede ir encaminada; ahora bien, mi "nudo" no va por ahí, lo siento: habrá que esperar el desenlace ;)
      Besos para ti también y gracias por volver a mi lareira.

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    2. No worries, I am not a writer-to-be. I just like to type words, a bunch of balderdash most of the times, to kill time.

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  4. No creo que nadie escriba tonterías y menos aquel que, después de haber leído un texto, puede imaginar, soñar y teclear otra opción a una historia.
    Un beso y gracias por volver a mi lareira ;)

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