viernes, 7 de diciembre de 2012

Buenas noches:

Para los que os habéis quedado en casa; me acurruco a 

vuestro lado y os leo un texto. Espero que os guste.

Besos y abrazos de los que endulzan y reconfortan.

Hasta mañana.








En deuda

-Antes de que papá vuelva del club de jubilados –me insiste sin apartar los ojos de lo que queda de flan-. Y si me sienta mal, me pinchas un poco más de insulina. No vamos a hacer sufrir a tu padre por una simple subida de azúcar,¿ verdad hija?- añade tratando de  convencerme. Luego me mira con esa sonrisa suplicante, igual a la que  yo le habré puesto  tantas veces a ella en el pasado.
Suspiro resignada: Le acerco la fuente y le doy una cuchara. Su sonrisa entonces se hace enorme. Es cierto: papá llegará tarde y yo recuerdo que ella siempre me dejaba repetir postre.

2 comentarios:

  1. Das de lo que recibes. Me gusta esa mezcla de riesgo y ternura.

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  2. Y siempre recibimos de lo que damos. Siempre; aunque el tiempo pase lento hasta que nos llegue de vuelta.
    No dejes de visitarme,
    muacs!

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