miércoles, 19 de diciembre de 2012

Hora de juegos en educación infantil


                Muchas mañanas durante el recreo,observo los juegos favoritos de los más pequeños: de todos, el imaginar que son mayores es el preferido por la mayoría y, como yo misma hacía a su edad, dramatizan comportamientos y actitudes que ven en los adultos que les rodean, integrándolos como patrones de comportamiento a asumir y a imitar.

              Esta mañana, Alba y Eva, dos niñas de cinco años, estaban entretenidísimas jugando a ser  mamás: había que verlas,en la zona de columpios, una con un palo, corto y ancho, en una mano a modo de móvil de última generación y la otra acabándose el zumo de la merienda y esperando a que su amiga terminase de hablar por "teléfono", para irse -según ellas- de compras.

              Mi sorpresa fue cuando Alba  decidió terminar con la conversación telefónica imaginaria que tenía: dijo -agarrando el brazo de Eva y dándole un tirón inesperado- "tía, rápido, que llegamos tarde" y  Eva, en su intento de seguirla y no dejar caer el brick, soltó un espontáneo  !espera tía, que se me cae la puta cerveza!, antes de reequilibrarse y marcharse después las dos con la misma prisa que tendrían si realmente les fuesen a cerrar el centro comercial.
-Espera tía, que se me cae la puta cerveza- había dicho.
Y estaban jugando a imitar a sus madres.
Y es uno de sus juegos favoritos.
Ahí es nada. 
Yo me limito a contároslo. Que cada uno saque la lectura que quiera.
Que descanséis.
Hasta mañana.


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