miércoles, 5 de diciembre de 2012



Todavía hay clases


El bazar chino de la calle de la calle Serrano cuarenta y tantos ha cerrado. Con un cartel enorme sobre el cristal pide misericordia y un traspaso. Quién se lo iba a decir, en una de las mejores calles de la ciudad y acompañado de las mejores pastelerías, boutiques y joyerías. Nada presagiaba un futuro tan miserable cuando abrió hace apenas un año, con aquellas letras grandes y chillonas que anunciaban, como los demás, su afán por destacar. 
Se equivocó. Tuvo pocos, muy pocos clientes, que entraban y salían con prisa y bastante disimulo: es que comprar allí, era casi arriesgado, una exposición pública que pocos querían soportar:  en esa acera glamourosa,  aprovechar cualquier oferta era un horrendo sacrilegio.
Así que, ahí queda el pobre negocio, suplicando misericordia y rodeado de otros locales que le recuerdan que, no cualquiera puede hacerse un hueco en aquel lugar. Podrá haber crisis en el resto de la ciudad, pero allí , todavía hay clases, habrase visto.

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