sábado, 27 de abril de 2013

Un microrrelato para el concurso Wonderland y uno de mis micros favoritos. Espero que os guste. Besos y abrazos que os alboroten, donde más lo necesitéis.






Amor condenado 

Ese tic-tac débil y apagado, anuncia que se acaba nuestro tiempo: el mecanismo va a detenerse otra vez. Desesperada, te busco en el horizonte curvo que dibujaste al partir: nada. 
 Maldigo mi naturaleza lenta que me impide salir  a buscarte. 
Entonces te siento, justo detrás de mí, a cinco minutos de distancia. No voy a rendirme ahora -dices mientras tratas de forzar tu resorte-.  Contraviniendo las leyes que rigen el paso de las horas, lo consigues y me alcanzas.  
Y así ,abrazados al fin, permanecemos hasta que alguien nos descubre y vuelve a darle cuerda al maldito reloj. 



2 comentarios:

  1. Así de sencillo,el amor mecánico a veces tiene un comportamiento mejor que el humano.
    Para pensar,me gusta


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  2. Me gusta mucho este micro por cuanto tiene de analogía de tantos amores desacompasados, Carmen. Muy buena la personalización de las manecillas. Muy, muy buena.

    Un abrazo,

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