sábado, 10 de agosto de 2013

Un nuevo micro

Buenas noches: veinticuatro grados y una noche preciosa. Así da gusto ;))
Os traigo un microrrelato que llevaba tiempo gritándome que le diese forma. 
Por fin me he decidido.
Dadle vueltas a lo que "encierra"; no sea que tengamos demasiado cerca la posibilidad de en algún momento "torpe", nosotr@s seamos como la mamá de Martita.

Cuidaos mucho y gracias, como tantas veces, por acercaros hasta mi lareira.
Feliz noche y mejor amanecer.
Mañana habrá lluvia de estrellas: allí estaré para empaparme con ella.
Muacs!



Perdida

Martita tenía miedo del policía de su calle:
-Dame la mano para cruzar o aviso al policía –le amenazaba su madre-.
-No juegues con la  farola, te va a ver el policía y se va a enfadar –insistía-.
Entonces  Martita se amansaba y obedecía calle arriba hasta su casa: el policía era altísimo, feo y llevaba pistola.
 Por eso el día que se perdió se fue con el otro hombre: el que la cogió de la mano y le dijo que la llevaría junto a su mamá. Y que le daría chuches.
Él parecía bueno; no como el policía.

4 comentarios:

  1. Me encanta! Aunque me queda mal sabor de boca por la pobre Martita.

    Un saludo teatrera!

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    1. eso es lo que pretendo, Saúl ;)
      Que el lector reflexione lo que frases dichas a niñ@s van haciendo en sus pequeñas mentes. Muchas veces se amenaza con monstruos o fantasmas que no lo son.
      Gracias por estar en mi lareira,
      feliz día.

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  2. LO ADORO!!! por favor no pares de escribir NUNCA! :)

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    1. Dora ;)))
      no pararé porque a día de hoy, ya se ha hecho más fuerte que yo. Es una pasión que forma parte de mí. Y la adoro.
      Gracias por tu visita. Me encanta tenerte por quí también.
      Muacs!

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