jueves, 19 de septiembre de 2013


Final del verano

Seguía plantada frente a aquel mar: Espera- volvió a insistir desde aquella mirada azul y cómplice que compartía con el agua- en serio, lo puedo llevar...,espera...
Caminó mansa hacia el rumor de la marea y se metió en el agua, tratando de abrazar toda aquella vida que se le escurría, salada, entre los dedos.

Ni ella pudo abarcarlo en toda su inmensidad, ni él pudo retenerla acariciándola con sus olas. 
Pero, al amparo del ocaso y  una última vez, ambos fueron uno. 
Ambos fueron  mar.

3 comentarios:

  1. Me encantaaaa ;)
    Besitos
    Fabiola

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  2. Qué bonito Carmela, te veo cada vez más poeta, en serio...

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