viernes, 28 de febrero de 2014





Sonrisa

-Has perdido la sonrisa -le decían-.
 Lo que casi nadie sabía es que las sonrisas no se pierden, tan sólo se descolocan; y la de ella estaba desplazada ,perdida en el mapa de su cuerpo, justo en el sutil recoveco donde terminaba  su espalda; donde nadie podía verla. Ni siquiera ella.
 Pero él sí pudo; la encontró mientras se paseaba por su piel. Y se la trajo de nuevo, deslizándola con sus labios, recorriendo el camino de vuelta, subiendo por su espalda; acompañándola con la lengua y fijándola, al devolverla en su sitio, con un mar de besos. Por si acaso.







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