sábado, 5 de abril de 2014


ANTES DE QUE SALGA EL SOL





Llego desde mi isla hasta la tuya para dejarte un mar de besos sobre el algodón de tu almohada:
les digo que esperen,
que no avancen todavía por tu piel,
que aún no ha salido el sol,
que aguarden hasta que abras los ojos,
que te dejen dormir un poco más.

Pero no pueden. No.
Al saberse, por fin, en tu isla,
al pisar la calidez de tu orilla,
al sentir la cercanía de tu luz
les sucede lo que a mí: 
salen a buscarte.

Y así,
ellos y yo
desnudos de cautelas y razones, 
avanzamos por el algodón de tus sábanas
sin más bandera ya 
que la de ocupar tu isla para perdernos en ti 
y en todos y en cada uno de los rincones de tu playa y de tu cuerpo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario