domingo, 20 de abril de 2014







SABOR AMARGO

Mientras la ímpia lluvia borraba la rayuela que la mano de Marta había dibujado sobre el cemento del patio, Laura se agachó y pasó el dedo rápido recogiendo aquella mezcla de agua y tiza blanca.
Luego, asegurándose de que nadie la veía, se la llevó a la boca imaginando que besaba a su amiga.
Y le supo amargo. Extraño. Como lo que sentía por ella





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2 comentarios:

  1. Amigas que son más que amigas desde la misma infancia que se dibuja heterosexual para que sea dulce.

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  2. Exactamente. Y no se les dibuja sólo, se les trata de grabar a fuego sobre la conciencia.
    Gracias, Lorenzo.
    Y un abrazo por acercarte a mi lareira.

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