domingo, 11 de mayo de 2014






EL  CUENTO

La lluvia de fuego que lentamente devoraba la ciudad 
encendiéndola en llamas, 
una sutura de urgencia tratando de devolverle la vida,
el cuchillo con el que quiso quitársela para irse con él, 
el “¡no!”que fue incapaz de borrar 
la visión de la pequeña mano
inerte entre los escombros, 
el estruendo de las bombas, 
los ojos aterrorizados del niño abrazado a su pierna, 
los gritos de alerta vecinos que lo ocuparon todo en aquella casa
 y el “buenas noches, tesoro mío”
al terminar la historia de aquel cuento -tan bonito- 
en el que las mariposas podían hablar. 





1 comentario:

  1. Ten mañana el teléfono desocupado por si acaso. Buen relato, buena idea y majestuoso final. Además, la 'no' puntuación le da un ritmo trepidante, de agonía y todo unido a la gran dificultad de la frase. Enhorabuena por adelantado.

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