domingo, 31 de mayo de 2015









Buenos días.

Ayer no pude contestar a casi ninguno de los mensajes que me iban llegando.Ay. es que revoloteaba por todas las emociones posibles e imposibles. Qué felicidad.

Gracias. Lo del viernes fue no sé, tan especial que aún lo tengo cogiendo forma dentro de mí. Familia, amigos, conocidos y desconocidos sonrientes, vinisteis a acompañarme, a dejaros hacer y sentir. Caleidoscopio no pudo tener mejor hogar de nacimiento. Gracias.

Fuisteis un público excepcional: vuestros aplausos, vuestras miradas cómplices e incluso vuestras lágrimas me hicieron muy, muy feliz. Me llegan fotos y todas me regalan otros instantes que no había visto. Geniales.

Gracias de nuevo. Me repito, lo sé, pero no me es posible silenciar a estas siete letras desde hace horas y yo sé que hay que dejarlas salir para que os lleguen a tod@s y os devuelvan algo de la alegría que me trajisteis.

Mi libro está ya con much@s de vosotr@s. Que os haga sentir, que os acompañe, que os remueva, que os provoque lo que quiera que necesiteis. eso sería lo más grande -después de hacerlo libro- que pueda ocurrirme en estos momentos.

Y recordad lo que os dije: "Y no tengáis ningún miedo. Yo os llevo de la mano".


















No hay comentarios:

Publicar un comentario