domingo, 19 de julio de 2015

Imagen: Gustavo Marshall

















La Inquisición

Sé que la Inquisición no tardará en llegar. Con su redoble de reproches. Su sed de mí. Su sentencia.
Su sentencia condenándome a que me repita que lo merezco. Y a que insista hasta que  todo sea desierto,
hasta que no queden lágrimas para aliviarlo,
hasta que me sienta escombro y naufragio,
hasta que las horas me emborronen y que pasen los días, pero que el tiempo no avance.

La Inquisición. Y toda esa ristra de medicamentos para combatirla.

No sé si esta vez será suficiente.

Cierro los ojos, oscurece. Y ahí fuera, creo que también.

















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