domingo, 19 de marzo de 2017






Padre-madre y un diecinueve de marzo



La vida me ha dado la oportunidad de tener dos papeles en la vida de mi hijo,
y he descubierto que en realidad no lo eran; se trataba de uno solo, solo que yo me había creía que había cosas que eran en exclusiva para mí, o más naturales, o más nosequé de una madre y otras en las que no participaría tanto. Un error, claro.

Un error del que me han ido rescatando el día a día y el avance incansable de mi hijo: tocó espabilar y no atender al  género de ninguna batalla, y haciendo recuento de bajas, a día de este diecinueve, he de reconocer que he salido bastante airosa de muchas de ellas, que no de todas, por supuesto: para ello tendría que haber sido madre, padre y superhéroe. Y estos últimos son más bien cosa de cuentos.

He sido un binomio más o menos acertado, sé que los errores han ido precedidos de las mejores intenciones, y eso aunque no consuela, al menos amortigua el golpetazo y el dolor de los chichones.

Padre-madre, madre-padre, lo que os toque, que todo vale y todo está  bien salvo tenerse miedo .

La vida, que se las sabe todas y ha sido muy generosa conmigo.



















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